Norma GR-63-CORE – Protección física de equipos de telecomunicaciones.

Desde nuestro laboratorio de ensayos de vibración, cumplimos con la norma GR-63-CORE sobre la protección física de equipos de telecomunicaciones.

La GR-63-CORE recoge los requisitos genéricos y los criterios mínimo espaciales y ambientales que deben cumplir todos los equipos de telecomunicaciones nuevos instalados en las diferentes oficinas y en otros espacios que requieran de este tipo de equipos de telecomunicaciones para asegurar un buen funcionamiento en su vida útil.

Los criterios que aparecen en la norma GR-63-CORE fueron desarrollados conjuntamente por Telcordia-NIS y diferentes representantes de la industria. Estos criterios son aplicables a los sistemas de conmutación y transporte, cable asociado a sistemas de distribución (CDS), marco de distribución e interconexión (DF e IF), equipos de potencia, sistemas de soporte de operaciones e instalaciones de entrada de cable (CEF). El cumplimiento de los requisitos para la protección física de equipos de telecomunicaciones, aumenta la solidez de la red, simplifica la instalación del equipo y promueve la planificación económica, la ingeniería y la operación de los equipos.

Los equipos de telecomunicaciones, por la naturaleza de su instalación física en un edificio, pueden estar expuestos a fenómenos ambientales. Los criterios genéricos que se presentan en las secciones de la norma GR-63-CORE, están destinados a ayudar a evitar el daño del equipo y el mal funcionamiento causado por fenómenos como la temperatura, la humedad, las vibraciones y los contaminantes transportados por el aire. Además de para minimizar las igniciones de fuego y propagación de incendios y para prever una mejor planificación del espacio, una instalación simplificada de los equipos para conseguir la mayor eficiencia energética posible.

Esta norma proporciona solo aquellos requisitos relacionados con la protección física de equipos de telecomunicaciones, incluidos los requisitos de diseño adicionales, funcionales y eléctricos para poder garantizar un uso correcto antes, durante y después de un terremoto.